Lo que conocemos por seta, es la parte aérea de un hongo. El hongo permanece bajo tierra y su parte visible, la seta, tiene por misión la creación y difusión de esporas que reproduzcan la especie.
Un manjar desde la entigüedad
Sus propiedades nutritivas se conocen desde la antigüedad. Los griegos apreciaban sus virtudes culinarias y conocían la toxidad de algunas especies. Los romanos las consideraban bocado de reyes. Los celtas iban un poco más allá y utilizaban de forma ritual algunas especies alucinógenas. Francia inició la explotación industrial de su cultivo en el siglo XVII. En la actualidad su consumo y cultivo se ha universalizado.
Propiedades nutritivas
Las setas son un alimento poco calórico, tan sólo 20 calorías por cada 100 gramos, debido a su alto contenido en agua. Incluirlas en nuestra dieta nos aporta yodo, potasio, fósforo y vitaminas B2 y B3.
Consejos para su recolección
El otoño es la mejor época para su recolección, pues la mayoría de las especies alcanzan su punto óptimo para su consumo entonces. Para evitar intoxicaciones por la ingestión de setas tóxicas, se deben consumir únicamente aquellas especies que se sabe con certeza que son comestibles. Si se tiene la más mínima duda sobre un ejemplar, lo más sensato es rechazarlo, pues las intoxicaciones pueden ser muy graves si se ingieren determinadas especies.
La técnica correcta de recolección es cortarlas con una navaja por el pie. Arrancarlas no es buena idea, pues posiblemente dañaremos la planta y es posible que no vuelvan a salir más setas.
Una vez recolectadas, es aconsejable trasportarlas en un recipiente rígido y sin tapa, de esta forma se evita el aplastamiento de las setas, la fermentación anticipada y se promueve la regeneración del bosque, pues al andar con el recipiente abierto mientras buscamos más ejemplares las esporas se esparcen.
Es aconsejable consumirlas lo antes posible, pues se descomponen con rapidez. Una vez en casa, conviene limpiarlas con un paño húmedo en vez de meterlas en agua, porque el exceso de agua hace que pierdan sabor.
Qué hacer en caso de intoxicación
En caso de intoxicación se debe acudir inmediatamente a un centro hospitalario. Falicitará el trabajo médico que llevemos las setas consumidas, ya sean los restos eliminados antes de concinarlas como el guiso realizado con ellas. Los síntomas de la intoxicación varías según la especie consumida: fuertes dolores de estómago, sudor frío, vómitos dolorosos y continuados, diarreas fétidas y abundantes, vértigo, postración total, delirios, periodos alternativos de crisis y calma. Los primeros síntomas se pueden producir al poco tiempo de haber ingerido las setas o tras varias horas. Por esta razón no debe descartarse la intoxicación aunque hayan pasado 8 o 10 horas.
Setas tóxicas
Setas comestibles
Fuentes:
- www.gencat.es
- www.vivelanaturaleza.com
- www.consumer.es