Los alimentos etiquetados con garantías de bienestar animal podrían ser en un corto plazo de tiempo una realidad. Al parecer, la Unión Europea está estudiando la posibilidad de crear una nueva etiqueta que garantice que los alimentos que disfrutaremos en nuestra mesa provienen de animales que han recibido un trato digno y cuyos productores han respetado las reglas que se enmarcan en el Plan de Acción para la protección y bienestar animal desarrollado hace tres años por la UE.
Este plan se resume en definir con mayor claridad las medidas que la UE debe adoptar en materia de bienestar animal;
- continuar promoviendo normas mejoradas en este ámbito;
- reforzar la coordinación de los recursos;
- incentivar la investigación y promover soluciones alternativas a los ensayos con animales;
- y garantizar la coherencia y la coordinación del conjunto de las políticas de la UE a favor del bienestar animal.
A su vez el plan de acción establece cinco dominios principales de acción, relacionados entre ellos, con el fin de alcanzar los objetivos mencionados:
1- la mejora de las normas mínimas;
2- la promoción de la investigación y de los métodos alternativos a los ensayos con animales;
3- la introducción de indicadores de bienestar;
4- una mejor información de los profesionales y del público;
5- y el apoyo de iniciativas internacionales a favor de la protección de los animales.
Ya está suficientemente demostrado que el buen trato al animal mejora significativamente la calidad y el rendimiento de los alimentos que se obtienen; por ejemplo, hay un estudio en el que se muestra que el trato proporcionado a las vacas es un condicionante para que aumente la productividad de la leche: Las vacas con nombre propio producen más leche que las vacas que no tienen nombre. Esa es la conclusión ofrecida por un estudio científico realizado por investigadores de la Universidad de Newcastle.
Parece evidente que no es el nombre lo que mejora la producción: el nombre es el resultado de proporcionar un mejor trato a los animales; cuando se les quiere y se les mima se les da un nombre, algo que no ocurre en las granjas de producción industrial. El estudio muestra que la individualidad en el trato está relacionada con el aumento de producción. Pero esto no es nuevo: hay que decir que algunos estudios anteriores han demostrado que el bienestar de los animales mejora la calidad de los productos obtenidos en todos los sentidos.
Los alimentos etiquetados con garantías de bienestar animal permitirán a los consumidores saber que realmente los alimentos que disfrutamos provienen de animales que han sido tratados debidamente, con respeto y con una muerte sin dolor.
Fuentes:
- Gastronomia y Cia
- Comunidad Europea