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Frutos secos y prevención de enfermedades
El papel de los frutos secos en la prevención de diversas patologías: Enfermedades cardiovasculares: Es ampliamente conocido el papel relevante que poseen los distintos tipos de lípidos de la dieta en la modulación del riesgo de enfermedad cardiovascular.
Gracias al perfil lipídico favorable de los frutos secos, con un bajo contenido en ácidos grasos saturados y un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, existe un creciente interés por este alimento en el contexto de las dietas cardiosaludables.
Dos estudios epidemiológicos publicados a principios de los años 90 fueron los primeros en demostrar que los efectos saludables del consumo elevado de frutos secos en la dieta. Uno de ellos fue el estudio llevado a cabo en 26.000 participantes de una comunidad adventista en California, en el que se observó que aquéllos que consumían habitualmente los frutos secos en su dieta tenían un 50% menos de riesgo de sufrir un ataque al corazón que los que raramente consumían frutos secos.
Estos resultados fueron confirmados por los de otro estudios realizado en Iowa, donde la frecuencia de consumo de frutos secos de una población de mujeres se relacionó inversamente con la incidencia de infarto de miocardio.
Tras la confirmación de los efectos saludables de los frutos secos, otros estudios de intervención han demostrado la capacidad de estos alimentos para reducir los niveles plasmáticos de colesterol.
El consumo diario de almendras ricas en ácidos grasos monoinsaturados ha demostrado tener un efecto beneficioso al reducir los niveles plasmáticos de LDL-colesterol sin alterar los de HDL-colesterol.
Efectos similares se han encontrado con la inclusión de las nueces en la dieta diaria en estudios realizados por la Universidad de Loma Linda en California, el Hospital Clínico de Barcelona y la Universidad de Barcelona.
En este último estudio se demostró que el consumo diario de nueces -de 8 a 10 por día- en el contexto de una dieta mediterránea puede reducir los niveles de colesterol total y colesterol LDL, lo que se estima puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular sobre un 11%.
Otros estudio realizado en España por la Universidad Rovira i Virgili de Reus también ha encontrado resultados similares tras la inclusión de avellanas en la dieta.
Aunque está demostrado que una modificación del perfil lipídico de la dieta hacia una mayor relación de ácidos grasos insaturados/ácidos grasos saturados es beneficiosa en la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, hoy en día se sabe que otros componentes de la dieta también presentes en los frutos secos pueden desempeñar un papel positivo.
Uno de los nutrientes beneficiosos presentes en los frutos secos es la fibra dietética. El consumo de fibra se ha asociado con una reducción en los niveles de colesterol.
En general los frutos secos también contienen cantidades importantes de vitamina E, especialmente las avellanas que contienen aproximadamente 25 mg por 100 g. La vitamina E posee propiedades antioxidantes y protege las membranas celulares del daño oxidativo. Se ha atribuido un efecto beneficioso de la vitamina E en la enfermedad cardiovascular.
Otros componentes presentes en los frutos secos con propiedades antioxidantes, como el selenio y posiblemente ciertos compuestos fitoquímicos, pueden contribuir a la reducción del riesgo cardiovascular.
Diabetes: Además de una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, la ingesta habitual de frutos secos puede desempeñar un papel importante en la reducción de otras enfermedades como la diabetes.
Los frutos secos constituyen una fuente excelente de nutrientes como ácidos grasos monoinsaturados, ácidos grasos poliinsaturados y fibra dietética, por lo que resultan beneficiosos en la diabetes al reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de mortalidad en los enfermos de diabetes. Cáncer: Los estudios realizados sobre dieta y cáncer han puesto de manifiesto que una dieta abundante en alimentos vegetales como las legumbres, frutos secos, frutas y hortalizas y rica en fibra y compuestos fitoquímicos con propiedades antioxidantes es beneficiosa para prevenir y retrasar la aparición de cáncer.
Dentro de los frutos secos, las nueces son uno de los más saludables, ya que contienen además ácidos grasos poliinsaturados omega-3 que han demostrado ser beneficiosos en la reducción del cáncer.
Investigaciones futuras en el campo de los frutos secos deberán encaminarse a conocer el tipo y concentración de compuestos fitoquímicos en los frutos secos y su posible papel en la reducción de enfermedades crónicas. Fuente: M. Rivero, A. Santamaría, M. Rodríguez-Palmero División Científica / Laboratorios Ordesa (Barcelona, España) Artículos relacionados: - Los frutos secos en la dieta mediterránea - Importancia de los frutos secos en cada edad - Frutos secos y obesidad
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