|
|
|
¿Agual del grifo o embotellada?
El agua es el componente mayoritario de la composición del cuerpo humano (aproximadamente el 60%) y es por ello el nutriente que deberemos ingerir en mayor proporción. La cantidad necesaria de agua al día puede estimarse en unos 2.5-3 litros para una persona de 60 kilos. Una pequeña proporción se genera en el propio organismo, del orden de 1.2-1,5 litros se ingresan con los alimentos sólidos y por ello el volumen diario a cubrir con la bebida se sitúa alrededor de 1,5-2 litros. Dada la importancia del agua para la salud, no es intrascendente la pregunta de si es mejor, o no, el agua embotellada que la del grifo.
Para eliminar o reducir al máximo posible la presencia de contaminantes es necesario un proceso de potabilización. Lo que persigue este proceso es garantizar que su consumo no va a suponer ningún riesgo para la salud, pero procurando que el agua tenga unas características de sabor y olor lo suficientemente agradables para ser aceptadas por los consumidores.
El problema sanitario más inmediato del agua es la posibilidad de que pueda vehicular microorganismos patógenos, que podrían provocar enfermedades. La potabilización persigue por ello en primera instancia destruir los microorganismos y en lo posible (el tema es más difícil) evitar o reducir la presencia de contaminantes químicos. En los países desarrollados la desinfección puede realizarse con diversos oxidantes, como el ozono y especialmente el cloro y derivados. Ambos producen en mayor o menor medida subproductos, pero el cloro es el más estudiado, el más utilizado y también el más criticado. La cantidad de subproductos que se generan dependerá de la calidad del agua de partida, lo que marca un camino claro, aunque no fácil, para reducir lapresencia de subproductos.
Aunque debe promoverse un menor uso de compuestos químicos, todos los expertos coinciden en que es mejor evitar la propagación de enfermedades microbianas de efecto inmediato, debidas a una inadecuada potabilización, que arriegarse a que aparezcan estas enfermedades para evitar pequeñas cantidades de subproductos que, por acumulación, podrían resultar tóxicos a largo plazo.
Una posible ventaja del agua envasada es que suele indicar en la etiqueta su composición mineral, lo que puede ser útil para algunos consumidores. Por ejemplo, para ciertos sectores de la población como enfermos renales, hipertensos, niños recién nacidos o inmunodeprimidos, en los que podrían estar más indicadas aguas con una composición química determinada.
En definitiva, tanto el agua del grifo como la embotellada (mineral o preparada) son adecuadas para cubrir las necesidades hídricas del organismo. Salvo errores accidentales, puede afirmarse que el agua del grifo es perfectamente apta y segura para ser consumida por la mayoría de la población y sólo cabrían excepciones muy puntuales.
Fuente: La Vanguardia TERESA VECIANA y M. CARMEN VIDAL , profesoras de Nutrición y Bromatologia (Universitat de Barcelona)
|
|
|
|
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
Portal del agua
Agua con gas
Agua de rosas
Aguas en el ciclo urbano
Aguas potables
No hay vida sin agua
|
|
|
|
|
|
|
Islam,
Mitología,
Arquitectura,
Educación,
Historia,
Libros,
Ártico,
Religiones,
Deporte,
Actividad física,
Alimentos sanos,
Horóscopo,
Numerología,
Paralelo Barcelona,
El Molino,
iPhone,
Nutrición,
Dieta Mediterránea,
Alimentación infantil,
Dietas,
Alimentos sanos,
Recetas fáciles,
Salud,
Sexo y violencia,
SIDA,
Violencia infantil,
Alcoholismo,
Drogas,
|
|
|
|