Aceite de Ricino

 
Vota:
Resultado: Aceite de Ricino  Resultado: 3.0 estrellas
Recomienda a un amigo
Imprimir


Ricinos es una palabra latina que significa "garrapata", y hace referencia a la forma de la semilla; de ahí el nombre de nuestra planta. La denominación "higuera del diablo" puede que se refiera al aspecto de sus hojas, como las de la higuera, o a la coloración rojiza de los tallos, aunque también podría deberse a la toxicidad demoníaca que encierran las semillas.

RicinoDe las semillas del ricino se extrae el aceite de ricino, un amargo laxante y vermífugo, que hace algunas décadas era administrado a millones de niños europeos con gran disgusto de su parte por su desagradable sabor.

Es originario del norte de África, donde se conoce desde hace más de 6.000 años. En el antiguo Egipto utilizaban ya por entonces la semilla para extraer aceite, cuando aún no se conocía el aceite de oliva. De allí, pasó a ser cultivado en los demás continentes. Donde mejor crece es en las regiones donde las temporadas de sequía suceden a las de lluvia.

El aceite de ricino es el purgante por excelencia, pero su labor es muy desagradable.

El ácido ricinoléico actúa irritando la mucosa del intestino delgado con lo que provoca reflejamente una estimulación (exageración) del peristaltismo, presentando una acción laxante a dosis bajas y purgante a dosis medias o altas. Al entrar en contacto con la lipasa pancreática, el ácido ricinoléico se libera de sus glicéridos y lisa los constituyentes lipídicos de la membrana intestinal, lo que produce un incremento del peristaltismo que tiene como resultado una abundante evacuación de las heces líquidas sin dolores cólicos, al no haberse producido irritación de la mucosa intestinal.

Dada la virulencia de su acción purgante, está en desuso como laxante. Se empleó para tratar el estreñimiento, para limpieza intestinal preoperatoria o como coadyuvante en tratamientos antihelmínticos. También fue empleado para tratar las intoxicaciones (véase el comentario al respecto en el apartado de precauciones).

La ricina, principal alcaloide del ricino, es un potente inhibidor de la síntesis protéica. Su ingesta puede producir intensos dolores cólicos intestinales, vómitos, diarrea coleriforme y, en una siguiente fase, convulsiones, hipertermia, citolisis hepática, hemólisis e insuficiencia renal secundaria.

Recomienda a un amigo Imprimir


 
Viernes, 21 de Noviembre del 2008

Haz planetalandia tu página de inicio